FILÓSOFOS DE LA NATURALEZA

Posted by on 14 diciembre 2009

filosofos de la naturaleza

A los primeros filósofos de Grecia se les suele llamar «filósofos de la naturaleza» porque, ante todo, se interesaban por la naturaleza y por sus procesos.

Los primeros filósofos tenían en común la creencia de que existía una materia primaria, que era el origen de todos los cambios.De esta manera, la filosofía se independizó de la religión.
Podemos decir que los filósofos de la naturaleza dieron los primeros pasos hacia una manera científica de pensar, desencadenando todas las ciencias naturales posteriores.

El primer filósofo del que oímos hablar es Tales, de la colonia de Mileto, en Asia Menor. Tales opinaba que  el agua es el origen de todas las cosas..

Anaximandro, que también vivió en Mileto. Pensaba que nuestro mundo simplemente es uno de los muchos mundos que nacen y perecen en algo que él llamó «lo Indefinido». Un tercer filósofo de Mileto fue Anaxímenes (aprox. 570-526 a. de C.) que opinaba que el origen de todo era el aire o la niebla.

Los tres filósofos de Mileto pensaban que tenía que haber una -y quizás sólo una- materia primaria de la que estaba hecho todo lo demás.

¿Pero cómo era posible que una materia se alterara de repente para convertirse en algo completamente distinto? A este problema lo podemos llamar problema del cambio.

Desde aproximadamente el año 500 a. de C. vivieron unos filósofos en la colonia griega de Elea en el sur de Italia, y estos eleatos se preocuparon por cuestiones de ese tipo. El más conocido era Parménides (aprox. 510-470 a. de C). Parménides pensaba que todo lo que hay ha existido siempre, lo que era una idea muy corriente entre los griegos. Daban más o menos por sentado que todo lo que existe en
el mundo es eterno. Nada puede surgir de la nada, pensaba Parménides. Y algo que existe, tampoco se puede convertir en nada. Pero Parménides fue más lejos que la mayoría. Pensaba que ningún verdadero cambio era posible.

No hay nada que se pueda convertir en algo diferente a lo que es exactamente.. Con los sentidos observaba cómo cambiaban las cosas, pero esto no concordaba con lo que le decía la razón. No obstante, cuando se vio forzado a elegir entre fiarse de sus sentidos o de su razón, optó por la razón. Esta fuerte fe en la razón humana se llama racionalismo. Un racionalista es el que tiene una gran fe en la razón de las personas como fuente de sus conocimientos sobre el mundo.

Al mismo tiempo que Parménides, vivió Heráclito (aprox. 540-480 a. de C.) de Éfeso en Asia Menor. Él pensaba que precisamente los cambios constantes eran los rasgos más básicos de la naturaleza. Podríamos decir que Heráclito tenía más fe en lo que le decían sus sentidos que Parménides.
-Todo fluye», dijo Heráclito. Todo está en movimiento y nada dura eternamente.

Por eso no podemos «descender dos veces al mismo río», pues cuando desciendo al río por segunda vez, ni yo ni el río somos los mismos. Heráclito también señaló el hecho de que el mundo está caracterizado por constantes contradicciones. Si no estuviéramos nunca enfermos, no entenderíamos lo que significa estar sano. Si no tuviéramos nunca hambre, no sabríamos apreciar estar saciados. Si no hubiera nunca guerra, no sabríamos valorar la paz, y si no hubiera nunca invierno, no nos daríamos cuenta de la primavera.

Parménides dice:

a) que nada puede cambiar y b) que las sensaciones, por lo tanto, no son de fiar.
Por el contrario, Heráclito dice:a) que todo cambia (todo fluye) y b) que las sensaciones son de fiar

Empédocles (494-434 a. d C.) de Sicilia sería el que lograra salir de los enredos en los que se había metido la filosofía. Opinaba que, tanto Parménides como Heráclito, tenían razón en una de sus afirmaciones, pero que los dos se equivocaban en una cosa.

Empédocles pensaba que el gran desacuerdo se debía a que los filósofos habían dado por sentado(error esencial en Parméndides) que había un solo elemento.

Empédocles pensaba que la naturaleza tiene en total cuatro elementos o «raíces», como él los llama. Llamó a esas cuatro raíces tierra, aire, fuego y agua. En realidad, no hay nada que cambie, lo que ocurre es, simplemente, que cuatro elementos diferentes se mezclan y se separan, para luego volver a mezclarse.
Empédocles señala, como hemos visto, que los cambios en la naturaleza se deben a que las cuatro raíces se mezclan y se vuelven a separar. Pero queda algo por explicar. ¿Cuál es la causa por la que los elementos se unen para dar lugar a una nueva vida? ¿Y por qué vuelve a disolverse «la mezcla», por ejemplo, una flor?
Empédocles pensaba que tenía que haber dos fuerzas que actuasen en la naturaleza. Las llamó «amor» y «odio». Lo que une las cosas es «el amor», y lo que las separa, es «el odio».

Otro filósofo que no se contentaba con la teoría de que un solo elemento -por ejemplo el agua- pudiera convertirse en todo lo que vemos en la naturaleza, fue Anaxágoras (500-428 a. de C). Anaxágoras opinaba que la naturaleza está hecha de muchas piezas minúsculas, invisibles para el ojo. Todo puede dividirse en algo todavía más pequeño, pero incluso en las piezas más pequeñas, hay algo de todo. A esas «partes mínimas» que contienen «algo de todo», Anaxágoras las llamaba «gérmenes» o   «semillas».

Recordemos que para Empédocles era «el amor» lo que unía las partes en cuerpos enteros. También Anaxágoras se imaginaba una especie de fuerza que «pone orden» y crea animales y humanos, flores y árboles. A esta fuerza la llamó espíritu o entendimiento (nous).

Demócrito (aprox. 460-370 a. de C.)  venía de la ciudad costera de Abdera, al norte del mar Egeo. Demócrito estaba de acuerdo con sus predecesores en que los cambios en la naturaleza no se debían a que las cosas realmente «cambiaran». Suponía, por lo tanto, que todo tenía que estar construido por unas piececitas pequeñas e invisibles, cada una de ellas eterna e inalterable.
A estas piezas más pequeñas Demócrito las llamó átomos. La palabra «átomo» significa «indivisible». Era importante para Demócrito poder afirmar que eso de lo que todo está hecho no podía dividirse en partes más pequeñas.

Demócrito no contaba con ninguna fuerza» o «espíritu» que interviniera en los procesos de la naturaleza. Lo único que existe son los átomos y el espacio vacío, pensaba. Ya que no creía en nada más que en lo material, le llamamos materialista.

Demócrito puso temporalmente fín a la filosofía griega de la naturaleza. Estaba de acuerdo con Heráclito en que todo en la naturaleza «fluye». Las formas van y vienen. Pero detrás de todo lo que fluye, se encuentran algunas cosas eternas e inalterables que no fluyen. A estas cosas es a lo que Demócrito llamó átomos.

26 Responses to FILÓSOFOS DE LA NATURALEZA

  1. Sofii!

    Masssss!!! nesesito! lo ke piensann! Todos!

  2. DOMINIQUE

    ESTA TAREA ME SIRVIO MUCHO MUCHAS GRACIAS

  3. Alejandro Justiparan

    Gracias por tu comentario. Alejandro Justiparán

  4. silvia

    has seguido la temática de un mundo para sofía…

  5. gilberto

    “…La dicotómica ontología heredada del presocrático debate entre Heráclito y Parménides rige aún nuestros criterios epistemológicos a la hora de entender al hombre y su mundo. A un lado, el río que “fluye” sin que podamos bañarnos en él dos veces, se hace presente en la posmodernidad líquida de Zygmunt Bauman. Al otro lado, la sólida roca del ser que simplemente “es”, permanece entre nosotros en el positivismo y el monolítico realismo filosófico…

    “…En medio de ambos se encuentra la experiencia histórica (holística e individual) de la simultaneidad del cambio y la permanencia, es decir la plasticidad. Algo fluye y algo queda. Permanencia y cambio se hacen presentes a través del co-condicionamiento entre símbolos y materialidad y a causa de la “dependencia en el rumbo” generada por los sistemas con memoria. Las cartas del juego de la historia social están marcadas pero por el propio hombre. En el juego de la historia social, la racionalidad individual se crea y recrea sobre la base de los juicios arbitrarios que el hombre pronuncia sobre sí, los otros, la trascendencia, el tiempo y el espacio…”

    Juan Recce, Poder Plástico. El hombre simbólico materialista y la política internacional, IPN Editores, Buenos Aires, 2010, p. 23 ss.

  6. Alejandro Justiparan

    Muchas gracias por el aporte. Es muy bien recibido, Alejandro.

  7. erika

    muy interesante

  8. jennifer

    gracias me sirvió mucho

  9. blanca hilaya

    muy interesante.

  10. pepito

    Este articulo me sirvio de gran ayuda, muchas gracias, felises pascuas

  11. Alejandro Justiparan

    Gracias, felicidades también para vos. Alejandro

  12. dahian osorio

    Gracias…esta muy completa me sirvi arto :)

  13. GABRIELA

    EXCELENTE ! Muchas gracias por el argumento .
    me sirvió de mucha ayuda ! GRACIAS :D

  14. Sharith

    Graciass , Total Era Todo Lo Qe Necesitaba :D

  15. Alejandro Justiparan

    Gracias a vos por tu comentario. Alejandro

  16. magali lopez

    estubo genial me ayudo para estudiar para la evaluacion!! :)

  17. luis nigel

    waooooooooooooooooo

  18. Nelson Young

    Muchas gracias esta muy bueno el aporte de la naturaleza de estos filosofos

  19. josuda@hotmail.com

    josue novoa
    gracias me ayudo demasiado y cuando lo necesitaba

  20. florencia saucedo

    la verdad q muy bueno, me sirvió bastante

  21. jenni

    gracias me sirvió de mucho!

  22. vanessa castro

    pz me gust est pagina , pero, quisiera que colocaran la a que nos enseña esto de los filosofos ?? a que nos quiere llevar este tema ?????

  23. Rey luis velazquez de los santos

    vanesa nos interesa porque cada persona actúa en una filosofía sin que nos demos cuenta estos es para que sepamos el origen de nuestro comportamiento, que unos maestros la hagan tediosa es falta de pedagojia.

  24. lufa

    no estan los nombres de los filosofos

  25. Sandra Jaimes

    gracias me sirvio muchisismo

  26. jhon mario

    gracias cole me sirvió mucho ñero

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