INVASIÓN ALEMANA A POLONIA. Blitzkrieg. Comienza la 2da Guerra Mundial

Hitler revista tropas

La invasión alemana de Polonia, el 1ª de septiembre de 1939 marcó el inicio de la Segunda Guerra Mundial. Se enfrentaba el recién modernizado ejército de la mayor potencia industrial europea contra el ejército más reducido, de su empobrecido vecino oriental. A esto debe sumársele el pacto firmado con la URSS antes del inicio de la campaña, lo que preveía el posterior desenlace. La estrategia polaca confiaba en la entrada en guerra de Francia y Gran Bretaña, pero el ejército francés se mantuvo a resguardo tras su Línea Maginot.

Las duras condiciones impuestas por el Tratado de Versalles y la pérdida de antiguos territorios alemanes, provocaron un amargo resentimiento, que fueron hábilmente explotados por los nazis para llegar al poder. A finales de la década del 30 Hitler estaba listo para utilizar el creciente poderío bélico del país para expandir sus ambiciones políticas. En septiembre de 1938 presionó a Francia y Gran Bretaña para que permitieran la ocupación de los sudetes, un área fronteriza con Checoslovaquia que tenia un alto grado de población germana. Este gesto fue interpretado por Hitler como un signo de debilidad y convenció a Stalin de que estos países no iban a cumplir con sus compromisos de defensa de los Estados de la Europa central y oriental, por lo que la Unión Soviética tenia que llegar a su propio acuerdo con Alemania, con la que compartía el deseo de recuperar territorios perdidos tras la Primera Guerra Mundial. Nazis y marxistas eran sin duda dos ideologías opuestas. Pero sus Estados tenían en común intereses comunes hacia 1939.

Hacia marzo de 1939 informó a su Estado Mayor que la “cuestión polaca” tenía que resolverse por medios militares. Era inadmisible la separación de Prusia Occidental del resto de Alemania, como era igual de irritante que el importante puerto báltico de Danzig se hubiera convertido en “ciudad libre” para permitir su uso por polacos y alemanes, y que las áreas orientales de Pomerania y Silesia también estuvieran bajo la jurisdicción polaca tras un plebiscito organizado por los aliados.

¿Cuál era la estrategia polaca? Apoyarse en la alianza con Francia, la que desde la década del 20, intentó construir una agrupación estratégica de Estados aliados en Europa Oriental que detuvieran el avance alemán y soviético. Pero la incapacidad de los gobiernos checoslovaco y polaco de dejar de lado las disputas territoriales impidieron tal alianza. Los hechos de 1939 demostrarían el alcance de tamaño error.

Como resultado de los éxitos diplomáticos alemanes de 1938 y 1939 y ante la aparente debilidad de Francia y Gran Bretaña, Stalin comenzó a considerar la posibilidad de un tratado con Alemania. Buena parte del territorio polaco había estado bajo control ruso en el pasado, y –al igual que los alemanes- importante presencia de bielorrusos y ucranianos en la región eran el pretexto ideal para una ocupación. El 25 de agosto de 1939 el mundo asistió con asombro al anuncio de un pacto de no agresión alemán-soviético. Sus mentores fueron los ministros de Relaciones Exteriores, Ribbentrop (por Alemania) y Molotov (por la URSS). Resultaría un claro acuerdo temporal por conveniencia. La suerte polaca estaba entonces echada.

Firma del pacto Molotov / Ribbentrop

La decisión por la guerra fue del propio Hitler. En agosto de 1938 forzó la dimisión del Jefe del Estado Mayor General, Ludwig Beck, quien no confiaba en sus planes beligerantes. La oposición de la cúpula de la Wehrmacht, se basaba en una hipotética reacción francesa y británica consumada la invasión a Polonia. La cúpula militar alemana era respetada por su profesionalidad. A pesar de las prohibiciones generadas por el Tratado de Versalles, Hans von Seeckt creó en 1920 un sistema clandestino de estado mayor general, que desarrolló tácticas innovadoras, aprendiendo de la derrota en la Primera Guerra. La ambivalencia marcaba las relaciones entre los mandos superiores del Ejército y Hitler. Por un lado apoyaban el rechazo a las restricciones de Versalles y el recupero del orgullo nacional alemán. Pero por otra parte, la mayoría pertenecía a familias aristocráticas tradicionales, de ideas conservadoras que desconfiaba de los recién llegados nazis y sus ideas radicalizadas. Hitler –un ex cabo- intentaba usurpar aspectos de la planificación de la guerra que siempre se habían mantenido bajo la órbita del alto mando. Pero las conspiraciones cesaron cuando Seeckt imbuyó al cuerpo de oficiales la idea de que la obediencia al Estado era el máximo honor.

Continuará…….

BIBLIOGRAFIA CONSULTADA: Zaloga, Steven, Polonia, septiembre de 1939. LA INVASIÓN DE POLONIA: Blitzkrieg, Osprey publishing, España, 2007.

IMAGEN 1: http://www.edadantigua.com/segundaguerramundial/laguerrarelampago/laagresion.htm

IMAGEN 2: http://historiaguerrasyarmas.blogspot.com/2009/07/pacto-molotov-ribbentrop.html

3 Responses to INVASIÓN ALEMANA A POLONIA. Blitzkrieg. Comienza la 2da Guerra Mundial

  1. Juan José Estévez

    Hoy se vive una 3ª invasión Alemana.
    El banco central Alemán laza el euro y todos los países que lo reciben ven crecer sus economías, eso incita a los demás a aceptar el euro como moneda, controlada por Alemania. Al cerrar los créditos bancarios, ordenado por el banco central Alemán, se tira del anzuelo y la crisis llega. Los países requieren un “RESCATE” de Alemania que compra el país y se hace con el control económico y político del “RESCATADO”.
    La invasión se culmina. A la tercera va la vencida.

  2. SASUKE

    ES JSD

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