NO ME ALIBIES

A la OTAN & Co., por si acaso.

Supongamos que tengo un problema,
supongamos que hay bronca en mi casa.
Digamos que es terrible lo que pasa,
que cunde el odio y el rencor se extrema.

Supongamos que estalla el sistema,
y de los dos lados avivan la brasa.
Ya hablan las armas, la locura arrasa,
y todo lo que sepa arder, se quema.

Supongamos que, sin que te lo pida,
decidas aliviar mi dolor ciego
e instales en mi casa y en mi vida,

tu idea de salud a sangre y fuego.
Tu puta ayuda es un viaje de ida:
si sufro no me alibies, te lo ruego.

por Juan Sasturain

en: http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-164602-2011-03-21.html

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