MARIANO MORENO, en primera persona

por Marcelo Musa

Nací en Buenos Aires, el 23 de septiembre de 1778. Las primeras letras las aprendí de mi madre, Ana María Valle, que era una de las pocas mujeres de su época que sabía leer y escribir. Luego de cursar estudios en el Real Colegio de San Carlos, me doctoré en Teología y Derecho en la Universidad de Chuquisaca, en el Alto Perú.

En 1804, me enamoré de una joven de Charcas, María Guadalupe Cuenca. Nos casamos al poco tiempo y un año después, nació mi único hijo, Marianito. En 1805 regresé a Buenos Aires, donde ejercí la profesión de abogado.

En 1809 escribí la llamada Representación de los hacendados, en la que defendí la libertad de comercio, que era reclamada por los ganaderos del Río de la Plata, para comerciar directamente con Inglaterra y otra potencias europeas. La redacción de este documento me acercó a los sectores revolucionarios, que venían formándose desde las Invasiones Inglesas. Esos sectores me propusieron para que ocupara el cargo de secretario de la Primera Junta. Desde ese cargo, impulsé la creación de una biblioteca pública y la circulación del periódico la Gazeta de Buenos Ayres.

Derrotado en Córdoba un levantamiento contrarrevolucionario, impulsé el fusilamiento de sus cabecillas, entre ellos el ex virrey Santiago de Liniers.

En agosto de 1810, presenté a la Junta un Plan de Operaciones, en el que propuse promover una insurrección en la Banda Oriental, seguir fingiendo lealtad a Fernando VII para ganar tiempo y expropiar las riquezas de los españoles. También recomendé seguir “la conducta más cruel y sanguinaria con los enemigos” para lograr el objetivo final: la independencia absoluta de la patria.

El Plan de Operaciones no fue del agrado del presidente de la Junta, Cornelio Saavedra, quien representaba a los sectores conservadores que proponían postergar la declaración de la Independencia. El enfrentamiento con Saavedra se agudizó cuando comenzaron a llegar a Buenos Aires los diputados elegidos por las ciudades del Virreinato. Yo propuse que esos diputados integraran un Congreso Constituyente. Saavedra, que se fueran incorporando a la Junta. Sometida la cuestión a votación, solo recibí el apoyo de Juan José Paso.

Fue entonces que renuncié a la Junta y viajé a Europa para comprar armamentos. A los pocos días de zarpar me sentí muy enfermo. Me agravé rápidamente y finalmente morí el 4 de marzo de 1811, tras ingerir una medicina que me suministró el capitán del barco. De acuerdo a la reglas de navegación de la época, mi cuerpo fue arrojado al mar envuelto en una bandera británica. Nunca pude leer las muchas cartas que mi amada Guadalupe me siguió escribiendo sin saber que ya había muerto.

 

2 Responses to MARIANO MORENO, en primera persona

  1. Roberto Michelena

    En estos últimos años he leído mucho sobre historia argentina porque me apasiona. Pude comprobar la gran obra de Mariano Moreno y sus ideas revolucionarias y con un gran sentido de Nación y Patria. Forma parte de un grupo de patriotas como Don José de San Martín y Manuel Belgrano, entre otros, que le interesaba la libertad y el bienestar común del pueblo y tuvieron ideas en contraposición con otros también denominados “patriotas” que sólo buscaron su interés personal, aún através de vinculaciones espúreas con otras potencias europeas.
    Estas diferencias se siguen manteniendo en nuestro país. Ojala que aprendamos de la historia para no volver a cometer los errores del pasado.

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