EL REPARTO DE ÁFRICA TRAS LA CONFERENCIA DE BERLÍN. BRITÁNICOS VS. BOERS.

La incorporación de África al mercado mundial y su dominación por las potencias europeas atravesó dos etapas. La que va del siglo XV al XIX, en que prevaleció el comercio de esclavos, seguida por la penetración económica y territorial de Francia y Gran Bretaña en la primera mitad del siglo XIX. En segundo lugar, el período de acelerada colonización a partir de la conferencia de Berlín en 1885.

En África del sur la Compañía Holandesa de la Indias Orientales, en su afán de contar con una sólida parada para el aprovisionamiento de las flotas que iban hacia Asia, decidió fundar una colonia. Los primeros colonos holandeses llegaron a Ciudad del Cabo en 1652 para dedicarse a la producción agrícola y ganadera. Rápidamente se lanzaron a la conquista de nuevas tierras expulsando de ellas a la población autóctona. Esta emigración creó las bases de una sociedad de granjeros y ganaderos de carácter autónomo, los llamados boers o afrikaners,  a pesar de la fuerte resistencia de los pueblos locales, especialmente de los zulúes….

Después de la derrota de Napoleón, en el Congreso de Viena de 1815, la colonia pasó a manos de Gran Bretaña quien impuso la abolición de la esclavitud. Esto, sumado a la primacía política de los británicos y a la imposición de su lengua como la oficial, cargó de tensiones la relación anglo-boer. Los afrikaners emigraron hacia el norte para fundar las repúblicas autónomas de Orange y Transvaal mientras Gran Bretaña mantuvo su predominio en las colonias de Natal y El Cabo.

Los descubrimientos de yacimientos de diamantes en 1867 y de oro en la década de 1880 condujeron al enfrentamiento entre ingleses y boers en la competencia para aprovecharse de estas riquezas. Desde la década de 1870, el inglés Cecil Rhodes asumió un papel decisivo en la explotación económica de toda esta zona y en la expansión hacia el norte de los dominios británicos (Rhodesia). Combinó la creación de compañías mineras exitosas, como la British South Africa Company, con la actividad política y recurrió al uso de la fuerza para acabar con la autonomía de los boers.

El fracaso de la acción armada contra el gobierno de Transvaal en 1895 lo obligó a dejar su cargo de primer ministro de la colonia de El Cabo. La guerra anglo-boer estalló en 1899 y aunque al año los británicos ya habían demostrado su superioridad militar, los boers continuaron resistiendo a través de la guerra de guerrillas. Después de la brutal represión de los militares británicos contra las poblaciones boers, éstos se rindieron en 1903.

Con la creación de Unión Sudáfricana en 1910, las dos repúblicas autónomas ­Transvaal y Orange­ y las dos colonias británicas ­El Cabo y Natal– fueron englobadas en un mismo país bajo la supervisión británica, con una destacada autonomía para los afrikaners y con un régimen unitario en contraste con el federal adoptado en Canadá y Australia. La monarquía estaba representada por un gobernador general, mientras que el poder efectivo quedó en manos del primer ministro, cargo que fue ocupado por Luis Botha a quien acompañó Jan Smuts al frente de una serie de ministerios claves, ambos militares que habían combatido en la guerra anglo-boers eran dirigentes del partido Sudafricano que reunió a los afrikaners. Los miembros del parlamento fueron elegidos básicamene por la minoría blanca. Los coloureds, o mestizos, contaron en principio con derechos políticos que se fueron restringiendo según avanzaba el poder de los afrikaners y se reducía el de los anglosajones. El inglés y el holandés se establecieron como idiomas oficiales, el afrikaans no fue reconocido como idioma oficial hasta 1925.

La legislación segregacionista se extendió a partir de 1910: el Native Labor Act impuso a los trabajadores urbanos negros severas condiciones de sumisión y la Native Land Act destinó el 7% del territorio nacional como reservas para ubicar a los negros. En 1912 se creó el Congreso Nacional Africano con la idea de defender de forma no violenta los derechos civiles y los intereses de los negros africanos. Con una adscripción principalmente de miembros de la clase media, el Congreso puso especial énfasis en los cambios constitucionales a través de las peticiones y las movilizaciones pacíficas.

Este nuevo dominio nació cargado de tensiones. Los bóers pretendían la acabada independencia mientras que la mayoría africana, sometida por ambas comunidades europeas, careció de derechos. Las reservas bantúes Bechuanalandia, Basutolandia y Swazilandia quedaron a cargo de Londres fuera de la confederación.

Al norte, en las tierras sobre las que había avanzado Rhodes se crearon tres colonias: Rhodesia del Sur (Zimbawe), Rhodesia del Norte (Zambia) y Niasalandia (Malawi). Estos tres territorios, con diferente influencia de los colonos blancos y distintos recursos, fueron económicamente complementarios. En Rhodesia del Sur prevaleció la agricultura para la exportación en manos de colonos europeos. Rhodesia del Norte fue una zona industrial con obreros cualificados europeos y mano de obra africana que cohabitaron con dificultad. Por último, Niassalandia, más densamente poblada y escasos recursos, sirvió de reserva de mano de obra a los otros dos territorios y a Sudáfrica

Con la supresión del comercio de hombres en la primera mitad del siglo XIX, los territorios al sur del Sahara perdieron interés, holandeses, daneses, suecos y prusianos se retiraron de estas tierras. En cambio, los franceses y los ingleses no sólo retuvieron sus posesiones en África occidental – Senegal y Costa de Marfil, los primeros, Nigeria y Costa de Oro (Ghana) los segundos- encararon la explotación de los recursos locales y desde allí, especialmente Francia, avanzaron hacia el interior. Varias expediciones en los años ochenta permitieron a los franceses el control del conjunto del África occidental y ecuatorial (Mauritania, Senegal, Guinea, Burkina Faso, Costa de Marfil, Benin, Níger, Chad, República Centroafricana, Gabón y el Congo). A este inmenso territorio, se añadieron las islas de Madagascar, Comores y Mayotte.

Carpetas docentes de Historia.  FaHCE-UNLP

 

 

 

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